Descentralización, planificación y políticas sociales.
“...lo más importante, tal vez, sea lo que vamos a dejar como una metodología para enfrentar algo y enfrentarlo con inteligencia y enfrentarlo bien, (esto es) cómo establecemos ahora una instancia en donde la experiencia de ustedes permita mejorar las políticas públicas que ustedes están aplicando para sacar a la gente de la condición en que están y que así ganemos todos. Porque, es claro, una cosa es pensar una política acá desde Santiago, con vistas a todo el resto del país, y otra cosa es tener la respuesta cotidiana cuando esa política la voy a aplicar en determinado lugar”.
Presidente Lagos. 03.04.05/ Plataforma Tecnológica Siis Chile Solidario.
Módulo de Gestión. Discursos.
SISTEMA DE PROTECCION SOCIAL CHILE SOLIDARIO
La racionalidad del Estado para operar en el plano de las demandas sociales, se articula por medio de un tipo de planificación en cuyos enfoques mas tradicionales subyace la figura del “Pobre”(s) como objeto o beneficiario pasivo de políticas publicas. En efecto, la planificación centralizada, en tanto generadora de políticas sociales, (generalmente) utiliza indicadores estadísticos de pobreza que excluyen al sujeto, colocando el énfasis en sus carencias conductuales, y/o materiales (educación, salud, vivienda, empleo entre otros) para, –una vez establecida su inamovible condición-, proceder a su posterior clasificación y la consecuente focalización de políticas sociales. A partir de ello, se plantea el desafío de implementar el proceso de planificación del sistema de protección chileno considerando las necesidades sociales del “Pobre” devenido sujeto activo, es decir ya no sólo en tanto carencia, negatividad, ausencia, sino también de acuerdo a los aspectos que resalten sus “potencialidades”, relevando las capacidades (manifiestas y latentes) de los propios actores sociales para satisfacer sus distintas necesidades.
En efecto, “el” (los) “Pobre” (s) concebido como actor, y no como objeto o beneficiario pasivo de políticas publicas, es una categoría social (segmento) que mas allá de sus carencias posee una racionalidad (modo cognitivo, forma de operar, micro-cultura) particular y que por tanto plantea un desafío al instrumental metodológico y técnico de las ciencias sociales para describirlo, explicarlo e interpretarlo, racionalidad que muchas veces, al no ser considerada, como elemento activo, genera riesgos que inciden en que los programas, proyectos, acciones, y recursos en muchos casos no posean la capacidad operativa o de ejecución real requerida para el éxito de la política pública.Este esquema o paradigma de planificación “interactiva”, nos remite al Estado como actor político y social institucional que dialoga “Saberes” con los actores que habitan en los distintos territorios, identificando allí los ámbitos reales de los problemas y generando dialógicamente políticas sociales para el desarrollo local.
En esta perspectiva, el concepto de planificación para el desarrollo local, implícito en la construcción de este sistema de protección social, considera el rescate de los valores culturales presentes en los distintos territorios y concibe el aporte de la diversidad como el mejor camino para estimular los potenciales creativos que existen en toda sociedad humana, así como a la diversidad que de allí emana, el sustento necesario para la realización de los cambios tecnológicos indispensables que plantea la nueva planificación en el contexto democrático avanzado. La planificación del sistema de protección social desde la perspectiva del desarrollo local, tiene su fundamento en el proceso de descentralización del estado y en lo que algunos autores denominan la “Municipalización” de las políticas sociales, que dice relación con el papel de los gobiernos locales en la constitución del espacio donde el estado y la sociedad civil se articulan. En este sentido, la planificación del sistema de protección social desde una perspectiva descentralizada, permitirá por un lado incorporar procesos técnicos administrativos orientados a fortalecer el despliegue y la eficacia en la democratización del estado y por el otro, abrir cauces para el desarrollo de la iniciativa y organización de la sociedad civil, para facilitar y potenciar la acción de nuevos actores sociales, constituídos en sujetos capaces de establecer un diálogo sustentable con la sociedad civil, a través del cual planteen sus demandas.
De esta manera, se hace es necesario enfrentar decididamente el ámbito de investigaciones de nuevo cuño, que a partir de la riqueza de la experiencia ya realizada y de la participación decidida de los gestores, nos permita considerar de manera apropiada el nuevo escenario que enfrentan las políticas sociales en este momento de término de una etapa de transición a la democracia y de apertura definitiva al comercio internacional, cuestiones que modificarán sustantivamente la realidad que conocemos. En el plano inmediato de las políticas sociales, urge una revisión de los criterios asistenciales hasta aquí en vigor, que pese a haber llevado a logros importantes, han alcanzado sus máximos de efectividad posible.
Al interior mismo del programa, por otra parte, el proceso que identificamos con el post-Puente y el proyecto de Asistencia Técnica al Chile Solidario, particularmente con la instalación del segundo módulo del SiiS, el módulo de seguimiento, ha hecho que tomemos conciencia de la necesidad de realizar cambios profundos en esa perspectiva. Es, por otra parte perfectamente lógico -y corresponde a sus lineamientos programáticos-, que sea la unidad tecnológica por excelencia del programa, quien aparezca haciendo conciencia de los cambios y ponga a disposición del programa las herramientas que permitan operacionalizar el diálogo que requiera el cambio. Este ajuste conceptual de la orientación de las políticas públicas referidas al nuevo momento que enfrenta la construcción operativa del Sistema Nacional de Protección, tiene los amplios alcances de una tarea integral de resignificación en el más amplio sentido. El criterio establecido por las autoridades en el tercer punto explicativo de las condiciones de la pobreza (citado en anterior entrada), es un llamado a investigar con ahínco y con plena participación de la gente, las condiciones concretas en que se genera la reproducción de la pobreza en los ámbitos locales y así pasar desde un enfoque limitado por lo económico a uno que está centrado en lo cultural.

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